Y las rodillas hicieron crash (Nueva web)

domingo, 21 de septiembre de 2008

Trofeo Edward

Después de las molestias que vengo arrastrando en los últimos días hemos ido hoy a Arcentales para ver si al final podía participar en la carrera.

Llegamos pronto, a eso de las 9 para recoger dorsales, y de paso inscribir a mis dos niños a las carreras de prebenjamines y benjamines.
Mientras esperábamos me puse a calentar un poco con ellos (obviamente a un ritmo muy lento) y de paso ver qué tal respondían las piernas.
Un poco después de las 10 salían los más pequeños, que no pude ver porque estaba en la salida de los benjamines con mi hija mayor (si lo llego a saber le apunto en la carrera de los benjamines y que hubiera corrido con su hermana), así que me perdí como el pequeñajo, que hasta dos días antes se había tirado toda una semana con más de 38º de fiebre, corría como si tal cosa, aunque según me comentó mi pareja se le hizo la carrera un poco corta (solo eran 200 m.), estoy seguro que hubiera disfrutado más si hubiera sido de un par de kilómetros.

Poco después comenzó la de los benjamines (que también era corta, de solo 400 m.), así que los recorrí en paralelo con mi hija, animándola, bueno, a ella y al resto de niños que iban a su alrededor. Los metros finales se le atragantaron un poco porque iban todos muy deprisa, pero terminó contenta y disfrutando de la carrera que era el objetivo. La verdad, es que me sorprendió lo rápido que pueden llegar a correr unos críos de 8 y 9 años.

Unos minutos después salía el último grupo de niños, de 10 y 11 años para correr un kilómetro. Por suerte a estos no les dejaban correr la grande porque a más de uno nos hubieran dejado con la lengua fuera.

Cuando faltaban unos 5 minutos para comenzar la carrera de mayores empezó a llover, por momentos diluviar, aunque no sabría decir cuanto tiempo duró la lluvia porque en cuanto me empapé (que fue antes incluso que dieran la salida) ya no notaba si seguían cayendo gotas, o por el contrario eran salpicaduras de los charcos que se formaron por todo el circuito.

Allí bajo la lluvia, me puse a esperar el pistoletazo de salida que se retrasó un poco porque la lluvia tiró el arco hinchable de la llegada. Mientras esperaba me dí cuenta que estaba rodeado de corredores por todas partes, más o menos en el centro del grupo, y como yo iba a ir más lento que la mayoría de los que estaban ahí decidí irme hacia mi sitio natural, las últimas filas, para no estorbar a los que salieran más rápido.

Al fin sonó el pistoletazo y cuando pasé por la pancarta de salida puse en marcha el cronómetro, practicamente 30 segundos después.

Al principio empecé a ir lento, o eso es lo que pensaba porque cuando pasé el kilómetro 1 y vi que el crono marcaba 5:15 empecé a asustarme porque era demasiado rápido para mí, pero como iba bien pensé que el kilómetro estaba mal medido, sin embargo cuando el segundo kilómetro lo pasé a 10:31 empecé a pensar que realmente estaba corriendo a ese ritmo, por lo que intenté bajar la velocidad ya que a ese ritmo era poco probable que consiguiera terminar.
El tercer kilómetro lo pasé en algo menos de 16 minutos, lo que hacía menos de 5:30 el último kilómetro, es decir demasiado rápido para mí, y el cuarto creo recordar que lo pasé en 21:10, es decir volvía otra vez al ritmo de 5:15. A partir de ese momento dejé de pelearme conmigo mismo para ir más lento y decidí hacer caso a las piernas convencido que en algún momento reventarían.
Así fueron pasando los kilómetros y cuando pasé por el 9 y viendo para mi sorpresa que podía bajar de los 54 minutos, decidí apretar un poco más esprintando (o haciendo algo parecido) en los últimos metros. Al mirar el crono para pararlo me encontré con un 52:26 (cuatro y pico el último kilómetro) y casi sin creermelo me puse, ya sin aliento ni fuerzas ni vergüenza, en la cola para recoger la bebida y la bolsa.

Al final mi tiempo oficial fue de 52:55 (los 29 segundos de más son los que tardé en llegar a la línea de salida) que en cualquier caso estaba muy por debajo de mis mejores sueños. La verdad es que una semana antes había pensado que siendo optimista podía bajar de los 57 minutos, aunque después de las molestias que tuve en las rodillas esa semana pensaba que si conseguía acabar, que no lo tenía muy claro, lo haría con un tiempo superior a la hora. Yo estoy convencido que la lluvia me benefició y mucho, ya que a mí el calor me mata y probablemente sin el bálsamo del agua la carrera hubiera acabado como me temía en un principio, pero el caso es que las nubes se aliaron conmigo y me permitieron correr como nunca lo he hecho.

Estadísticas:

  • Distancia (metros): 10000
  • Tiempo total: 52:26
  • Ritmo (min/km): 5:15

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